La leyenda de la Fórmula Uno
Tiene el récord de haber ganado cinco títulos en la máxima
categoría del automovilismo.
En la Fórmula Uno han escrito sus páginas de oro cientos de pilotos y algunos de
ellos han quedado en la historia por sus logros, en el caso del argentino Juan
Manuel Fangio hay una excepción.
A la fecha es el único piloto que ha logrado cinco títulos en la categoría
mundial más importante en el deporte del automovilismo.
Conocido afectuosamente por sus amigos y familiares como el "Chueco", Juan
Manuel Fangio, hijo de un inmigrante italiano, nació en Balcarce, Argentina, en
1911. Después de hacer su servicio militar, Fangio abrió su propio taller
mecánico y correría en eventos locales.
Estos eventos "locales" no eran los duelos de fin de semana que se realizaban en
Inglaterra sino carreras de larga distancia celebradas principalmente en caminos
de tierra en toda Sudamérica. La primera carrera de Fangio a los 18 años de edad
fue en un taxi Ford. El Gran Premio del Norte, una carrera peculiar que ganó en
1940, tenía un recorrido de casi 10 mil kilómetros de distancia.
Esta carrera desde Buenos Aires, pasando por los Andes y llegando a Lima, Perú y
luego de regreso tuvo una duración de casi dos semanas con etapas celebradas
todos los días. No se permitieron mecánicos ni se permitía que el piloto o el
copiloto hicieran reparaciones al final de cada etapa.
Después de muchos éxitos conduciendo todas las marcas de automóviles stock
modificados estadounidenses, Fangio fue patrocinado por el gobierno y enviado a
Europa para que continuara con su carrera después de la Segunda Guerra Mundial.
No fue sino hasta 1949, a la edad de 37 años, que logró algunos éxitos en el
circuito europeo. En 1950 se le dio un lugar en el equipo Alfa Romeo. Luchando
con su compañero de equipo Nino Farina, Fangio terminó en segundo lugar, pero la
suerte ya estaba echada. En 1951 Fangio ganó el primero de sus cinco títulos. En
1952 sufrió su primer gran accidente, en Monza, cuando se quebró el cuello
quedando fuera el resto de la temporada.
El "Chueco" había prometido correr en Monza después de una carrera en Belfast,
Irlanda del Norte, pero debido a que perdió las conexiones tuvo que manejar toda
la noche desde París para llegar al circuito apenas media hora antes de la
carrera.
Teniendo que arrancar desde la parte trasera de la parrilla, Fangio cometió un
grave error y el Maserati que conducía patinó bruscamente. Debido al extremo
cansancio sus reacciones no fueron lo que normalmente hubieran sido y Fangio no
pudo recuperar el control del automóvil antes de que se estrellara contra un
banco de arena y diera volteretas en el aire.
Fangio salió disparado y pasó las siguientes horas luchando contra la muerte. Al
año siguiente regresó al volante de un Maserati y finalizó la temporada en
segundo lugar. Siempre fue política de Fangio ganarse la lealtad de los
mecánicos del equipo. Les decía que recibirían el 10 por ciento de cualquier
ganancia.
Durante las prácticas para el Gran Premio de Italia Fangio se quejó de una
severa vibración en el automóvil pero para el día de la carrera el problema
había desaparecido completamente. Los mecánicos habían cambiado los automóviles
en el transcurso de la noche dejándole el vibrante auto de Fangio a su compañero
de equipo Bonetto.
En 1954 Fangio pasó al equipo Mercedes y ganó su segundo Campeonato en el
Fórmula Uno. El piloto argentino corrió 12 Grandes Premios para Mercedes ganando
en ocho ocasiones. Así inició una serie de cuatro títulos consecutivos.
En 1957 Juan Manuel Fangio ganó una de sus más famosas carreras, el Gran Premio
Alemán. Fangio sentía amor y temor por el circuito de Nurburgring, pero
conduciendo un Maserati de poca potencia se las arregló para venir de atrás y
rebasar a los dos Ferraris que lideraban la carrera.
Rebasando a Mike Hawthorn siguiendo un trayecto lo más recto posible en una de
las últimas curvas Fangio sorprendió a sus rivales con su virtuosidad. En 1958,
en el Gran Premio de Francia, su última carrera, terminó en la cuarta posición y
se retiró.
Su Maserati no fue competitivo ese día y estuvo a punto de tener una vuelta de
desventaja con Hawthorn, quien era el líder de la carrera. Como muestra de
respeto para un gran hombre conocido como "el maestro" por los demás pilotos,
Hawthorn redujo la velocidad y siguió a Fangio para que cruzara la línea de meta
antes que él.
Su récord de victorias contra derrotas probablemente nunca será igualado.